miércoles, 30 de septiembre de 2020

MIGNONNES (2019)

                                      
"Mignonnes" es una película hermosa, sensible e incomprendida, que aborda un tema delicado y ha sido víctima de la publicidad sin escrúpulos de Netflix. Pero creo, principalmente, que es una película sobre la máscaras, la rabia y el dolor.
La Rabia: Desde que escondida bajo la cama, Amy se entera de que su padre contraerá segundas nupcias, la rabia entra en ella como un relámpago. Se rebela, roba, grita, huye; hasta empuja a una mujer al río. Todos a quienes agrede en el film son la imagen de su padre. Incluso, durante el supuesto "exorcismo" de Amy, ella baila ocultamente con rabia y rebeldía. Hace lo que desea hacer en medio de lo que otros la obligan a hacer.

Máscaras: Amy le pide a su madre que no vaya a la boda de su padre. Luce un traje provocativo y brillante y su madre, un vestido de fiesta de Senegal. Cada una lleva su máscara de distinta manera. La niña, carga con su máscara de sensualidad y osadía (la misma que llevan sus compañeras de baile); su madre usa la máscara de esposa fiel y sumisa. Todos usamos máscaras para sobrevivir de una u otra manera

Dolor: Pero en algún momento las máscaras pesan, duelen, caen en el momento menos esperado, aun en medio de un concurso de baile; y el dolor queda al descubierto. Si un adulto se quiebra en estos momentos, imagínense a una niña de 11 años.

Ambigüedad. Muchas partes del guion, parecen burlarse de las mismas críticas que ha recibido la película. Cuando las niñas son expulsadas del centro de juegos por el guardia, se defienden acusándolo de pedófilo. Lo mismo ocurre cuando Amy lucha con todas sus armas, para que no le sea arrebatado el celular. Una escena difícil de procesar.

Fotografía: La fotografía de Yann Maritaud es hermosa. Refleja el mundo de Amy: sus frustraciones, sus sueños, la transición de su cuerpo (el vestido que sangra) y sentimientos. Colores recurrentes: turquesa (pureza, inocencia, optimismo y bienestar) y amarillo (felicidad, brillo y alegría).

Doble moral: Revisé los perfiles de algunos que tildaban de caca, porquería, basura, aberración de Dios (sic) al film y encontré videos de niñas bailando reggaetón con letras muy adultas, imágenes sexis de anime con colegialas, fotos de sus propias hijas en poses de vampiresas, bromas sobre películas que abordan crudamente la pederastia, como "Serbian Film". Y recordé la escena del concurso de baile, donde las madres aplauden, pero a la vez cubren los ojos de sus hijas.

La pedofilia puede estar en todas partes. Incluso, la sonrisa de una niña agradeciendo un helado puede ser tomado como una provocación para un pederasta. ¿No se hipersexualiza niñas desde que les compran un lápiz labial o una hiper maquillada muñeca Bratz o las hacen bailar "Felices los 4", mientras aplauden y les parece gracioso? ¿Creen que "Cuties" hipesexualiza? ¿Han visto la subasta de virginidad de Brooke Shields en "Pretty Baby" o a Jodie Foster como prostituta en "Taxi Driver"? ¿También serían una "aberración de Dios"?

Al final, Amy (una maravillosa Yssunoa Yosseuf) se despoja de las máscaras y regresa a su esencia; a ser solo una niña de 11 años, con camiseta y jeans, que es feliz al saltar soga. Y ni con todo el maquillaje de antes, luce más hermosa.

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