JOY (2018)
Guión y Dirección:Sudabeh Mortezai
Disponible en Netflix
Disponible en Netflix
"Joy" es una excelente e inmensamente triste película, paradoja cruel de su título y del nombre de su personaje principal, Joy, una nigeriana que forma parte del círculo del tráfico sexual que existe entre los países pobres y los países "desarrollados" de Europa. Cada noche, ella y las demás chicas de su Madame atraen a sus clientes, recurriendo no solo a su apariencia exótica, sino a pelucas y tacones impresionantes, ropa brillante y sexy y a una sonrisa que se finge con dolor y rabia, cada segundo. Cuando Joy es nombrada mentora de Precious, la joven recién "reclutada", se ve a sí misma en ella y hasta recuerda el idealismo con que la trajeron desde Nigeria a Europa para prostituirse y ayudar a una familia que inventa enfermedades y tragedias, para hacerla sentir culpable y tenerla cada vez más atada a la explotación.
"Joy" no busca presentarnos una alegoría con clichés, policías salvadores, ni heroínas que se sacrificarán por otros, a pesar de sus tragedias personales. Joy no salvará a Precious de ser vendida a otros traficantes, ni la dejará huir en una especie de redención. La vida real no es así. Tiene una hija, tiene deudas, puede ser deportada y por más simpatía que la recién llegada le inspire o cuanto le evoque su propia historia, su lema principal siempre será la supervivencia.
Las escenas de violencia sexual y la subasta de chicas son retratadas con una escalofriante naturalidad. No hay sentimentalismos de por medio; ni música triste para conmovernos y tampoco la necesitamos. La mirada de estas mujeres día a día, sus rituales íntimos y grupales, su intercambio de "anécdotas" con sus clientes en las calles oscuras de Austria, basta, Y esta naturalidad también se siente en las protagonistas, las novatas e impecables Joy Alphonsus y Mariam Sanusi. Las escenas en las cabinas telefónicas de ambos personajes pueden resumir el film entero; simbolizan un antes y un después en el alma de estas mujeres.
La directora Sudabeh Mortezai. nos presenta el tráfico sexual no solo en su lado humano, social y "comercial" sino también antropológico. La escena inicial nos muestra un rito nigeriano vudú llamado "juju", que se convierte en un efectivo instrumento para manipular a las supersticiosas mujeres que temen la maldición que caerá sobre ellas o sus familias si denuncian, escapan o no cumplen con su parte del trato. Su mayor cadena son sus creencias; incluso tanto o más que sus proxenetas.
Frustrada candidata a Mejor Película Extranjera en los Oscar (por tener demasiados diálogos en inglés), Joy es un claro ejemplo de que podemos encontrar filmes valiosos en plataformas populares como Netflix. Solo hay que, tener la paciencia necesaria para buscar y sobre todo: amar de verdad el cine.



No hay comentarios.:
Publicar un comentario