Existen films donde el personaje principal no es “alguien” sino “algo”. Puede ser el contexto, el ambiente, el dolor, el tiempo que corre y arrasa. En Uncut Gems, es el caos.
El caos invade la pantalla desde las primeras escenas donde vemos que un diamante no está compuesto sólo de carbono cristalizado, sino también de sueños, ambición, decadencia y sangre (recordé mucho a The Blood Diamond con este film). El brillante soundtrack de Daniel Lopatin, trepidante, como una bomba a punto de estallar, nos acompaña o más bien nos sentencia.
Los momentos iniciales y finales de Uncut Gems son absolutamente brillantes, inspirados por las microfotografías de los gemólogos Eduard Gubellin y Danny J. Sanchez. La cámara nos sumerge en el interior de un diamante y avanzamos en un mar de luces, destellos, arco iris oníricos que se funden progresivamente con el interior del cuerpo de Howard Ratner, un ambicioso joyero que vive a mil revoluciones por minuto y cuya vida personal, familiar y profesional están corroídas por ese caos que él mismo alimenta y que toma el rol protagónico en una de las mejores y más vertiginosas películas de los últimos años.
Este caos puede tener rostros diferentes (Howard, Demany, Arno, Phil) pero nunca deja de ser el protagonista. Uncut Gems produce esa satisfacción de ver un film "redondo" -cerrado- como dirían los poetas acerca de un texto. El film termina con su esencia inicial. Los únicos momentos de “paz” llegan cuando nos perdemos en el brillo de los diamantes y en la sangre de Howard. Dicen que la paz solo se obtiene con la muerte, pero el brillo de los diamantes sigue vivo dentro de él
Es interesante mencionar que la mayoría del reparto no son actores profesionales, tal como parece ser el estilo de casting de los directores, los hermanos Benny and Josh Safdie (los nuevos Cohen?). En este universo donde confluyen la ex estrella NBA Kevin Garret, el cantante The Weeknd, el diseñador Wayne Diamond y los joyeros Greenberg de New York, destaca el genial Keith Philips Richards a quien -literalmente- vieron en la calle y lo invitaron a la audición. Como indica una reseña de Vulture , al verlo tratarás de ubicar en que película de gánsters lo viste (a mí me recordó mucho a Eric Roberts); sin embargo, Uncut Gems es su primer film. Entre los actores conocidos destaca Judd Hirsh con un breve pero interesante rol y, especialmente, Lakeith Steinfield (Demany), quien ya mostró su talento en la genial Sorry to Bother You (2018). La interpretación de Adam Sandler merece un post aparte y nos recuerda que los prejuicios y etiquetas sobre los actores deben ser superadas. Adam no es solo Jack and Jill y Little Nicky, sino también The Meyerovitz Stories (Netflix, 2017), Punch Drunk Love (2002) y Funny People.(2009). Cada actor tiene diferentes caminos y diferentes tiempos. El camino de Adam no debe seguir las reglas de nadie, sino las suyas Y estoy segura de que -inevitablemente- tendrá el reconocimiento que su versatilidad merece; más tarde o más temprano.
| Keith Phillip Richards |


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